El proyecto LIFE Paludicola, además de pretender la conservación del carricerín cejudo, quiere retomar los usos tradicionales de los humedales en los que todo recurso es aprovechable y, más aún, si no tiene que transportarse largas distancias para su reutilización. Con tal motivo, tras la siega de la vegetación de la Marjal dels Moro, realizada hace seis meses por la máquina anfibia del proyecto LIFE Paludicola, esa vegetación se trituró y se extendió en una de las parcelas de cultivo ecológico que la UNIO, agrupación profesional agraria local, tiene en los alrededores del Centro de Educación Ambiental de la Comunidad Valenciana (CEACV) en el término municipal de Sagunto. En concreto, la vegetación triturada se extendió directamente, se cubrió de gallinaza y se labró a los tres meses.

Estado en enero 2019. Triturado y extendido en los campos de cultivo

Estado en enero 2019. Triturado y extendido en los campos de cultivo

Estado en enero 2019. Triturado y extendido en los campos de cultivo

El acuerdo con los agricultores fue, en este caso, realizar el seguimiento de la materia orgánica aportada al cultivo y después de que, en el mes de abril, se hiciera la plantación de las calabazas el resultado ha sido muy positivo.

Dentro del proyecto se han encontrado diferentes usos para esta vegetación cosechada como la fabricación de compost bajo la dirección de la Universidad Miguel Hernández o su aprovechamiento como cama para el ganado en granjas de ovejas. Esta vegetación palustre tiene como característica tener huecos sus tallos lo que hace que, al usarse como cama para el ganado, drene mejor la orina de los animales y se mantenga seca durante más tiempo.

Estado en abril de 2019. Labrado y plantado

Estado en abril de 2019. Labrado y plantado

Estado en abril de 2019. Labrado y plantado

Esta labor de gestión de la vegetación es esencial para el objetivo del proyecto LIFE Paludicola que es evitar el descenso de las poblaciones de carricerín cejudo (Acrocephalus paludícola), ya que es un ave que necesita un hábitat muy específico, los humedales. Estos ecosistemas han ido disminuyendo en paralelo a la especie, ya que en ocasiones se han usado como campos de cultivo por la fertilidad de sus suelos o han sido ocupados por edificaciones residenciales a orilla de las playas). Este es el ave paseriforme más amenazado de Europa y España se encuentra entre sus principales rutas migratorias. Los ecosistemas que utiliza durante su migración son los humedales como la Marjal dels Moros. Cuidar de estos humedales es, por tanto, esencial para frenar el descenso de las poblaciones del carricerín cejudo.

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