Se continúan aportando más datos sobre la translocación de 50 pollos de carricerín cejudo desde Bielorrusia a Lituania del pasado verano. Esta medida de conservación ha sido desarrollada por un equipo de investigadores europeos pertenecientes al grupo de trabajo de conservación del carricerín cejudo, el Aquatic Warbler Conservation Team, grupo al que también pertenece el equipo técnico del proyecto LIFE Paludicola. Esta acción se enmarca dentro del proyecto LIFE MagniDucatusAcrola “Stepping stones towards ensuring long-term favorable conservation status of the Aquatic Warbler in Lithuania” (LIFE15 NAT/LT/001024), financiado por el programa LIFE de la UE, el Ministerio de Medio Ambiente de Lituania y sus socios. Para más información visitar la página web del proyecto:  www.meldine.lt.

A principios de junio de 2018 se produjo la primera translocación de esta especie de ave globalmente amenazada, cuando 50 polluelos fueron transferidos desde Bielorrusia a la reserva de la biosfera de Žuvintas en Lituania. Los pollos procedían de la metapoblación más grande de Bielorrusia, de los extensos humedales de Zvanec. En todo el proceso de translocación y cría participó un equipo de científicos que estuvo dirigido por el Dr. Karl Schulze-Hagen, que es el único científico que había conseguido la reproducción de esta especie en cautividad.

Previamente al inicio de esta acción, los estados firmantes del “Memorando de Entendimiento relativo a las Medidas de Conservación para el carricerín cejudo”, acuerdo internacional en virtud de la Convención de Bonn sobre Especies Migratorias (CMS), acordaron en su última reunión celebrada en 2015 implementar la translocación como acción de emergencia para proteger y restaurar las poblaciones extinguidas, y desarrollar una experiencia piloto para el reforzamiento de las poblaciones reproductoras en Lituania.

Las translocación es a priori una tarea relativamente sencilla y factible para reforzar poblaciones de carricerín cejudo. En primer lugar porque en experiencias previas con otras aves paseriformes, se ha comprobado que la impronta de los juveniles a reconocer como propios sus lugares de nidificación se produce durante los primeros días después de abandonar el nido. En segundo lugar, la alimentación de estos polluelos se realiza gracias a la captura previa de sus especies presa, insectos y arañas, práctica ampliamente investigada y utilizada en otras especies. Además una vez que los juveniles estaban en los jaulones se les siguió aportando estos artrópodos como alimento suplementario. Más información sobre el proceso de translocación y crianza de los polluelos de carricerín cejudo en el siguiente enlace  y en el video al final de la noticia.

Diferentes fases del proceso de translocación de carricerines cejudos. Fuente: LIFE MagniDucatusAcrola.

Así, esta reciente experiencia de translocación de pollos de carricerín cejudo se puede considerar exitosa hasta el momento. Todos excepto uno de los 50 polluelos translocados sobrevivieron a la salida del nido, por lo que el equipo de investigadores logró un rendimiento excepcional. La metodología y el protocolo funcionaron muy bien durante esta primera campaña. La translocación continuará durante al menos otro año y con al menos otros 50 polluelos, sino más, independientemente de si habrá un retorno exitoso de la translocación actual o no, ya que la supervivencia al final de su primer año de vida y la fidelidad de retorno dependen de muchas variables naturales. En este enlace se puede acceder a la galería de imágenes de este novedoso proyecto.

Video divulgativo sobre el proyecto de translocación de carricerines cejudos

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