La Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, beneficiario asociado del proyecto LIFE Paludicola, ejecutó durante los meses de verano y otoño las primeras siegas y decapados en la laguna de La Nava, Palencia. El objetivo de estas acciones es mejorar la calidad del hábitat para favorecer la conservación del globalmente amenazado carricerín cejudo en los humedales de Tierra de Campos. Estos trabajos de siega y decapado se enmarcan dentro de la Acciones C2 y C3 del proyecto LIFE Paludicola (Control y Manejo de la vegetación mediante siegas y por decapado).

Estas acciones tratan de reducir la eutrofización y colmatación de los humedales mediante la retirada de la biomasa acumulada durante años y así permitir la regeneración de la flora acuática sumergida, muy importante como base de la cadena trófica de los humedales. En el pasado, las siegas y el pastoreo con ganado ovino cumplían esta misión, pero el casi total abandono de estas prácticas tradicionales exige en la actualidad un manejo y gestión para frenar la sucesión natural de la vegetación, que se ve favorecido por el aporte de agua con una excesiva concentración de nutrientes y la acumulación continuada de restos vegetales. De este modo se da cumplimiento al plan de acción europeo del carricerín cejudo, especie que se verá beneficiada por el futuro desarrollo de formaciones de vegetación helofítica de bajo porte que usa durante sus migraciones como zonas de alimentación y descanso, frente a otras formaciones vegetales de alto porte, densas, y en muchos casos monoespecíficas que le son poco favorables.

Zona decapada en la laguna de La nava

Las siegas son un método muy utilizado para controlar el exceso de vegetación helofítica en los humedales y consiste básicamente en la corta y retirada de la parte aérea de las mismas. Se trata de una herramienta muy útil y eficaz, pero son necesarias siegas periódicas para controlar la vegetación. Sin embargo, el decapado es más eficaz y de efectos más perdurables, ya que consiste en la retirada mecánica de la vegetación, pero también de los primeros centímetros del suelo de la laguna mediante la utilización de buldóceres, que permite eliminar tanto la material vegetal acumulada como sus rizomas. Normalmente previo al decapado se realiza una siega para favorecer el trabajo de la maquinaria pesada. Para conocer más sobre estos medios de gestión de la vegetación helofítica se puede consultar el manual elaborado en el proyecto anterior proyecto LIFE.

Siegas de vegetación en La Nava

De este modo, en estas acciones del LIFE Paludicola en la laguna de La Nava se han segado durante los meses de verano y otoño más de 90 hectáreas. De toda esta superficie, unas 50 ha han sido en la zona de manejo ganadero, donde se ha segado la vegetación en verde y se han retirado 265.050 kg (5.252 kg/ha). Mientras que la superficie restante, 40 ha, la siega se ha desarrollado en la zona de conservación de la laguna, donde la vegetación fue segada ya seca y el rendimiento ha sido mucho menor, retirándose

87.000 kg (2.168 kg/ha). En las labores de siega han participado cinco ganaderos de las localidades cercanas que han podido destinar la vegetación segada para su ganado. Por otro lado el decapado ha permitido retirar la tierra superficial de una superficie de casi dos hectáreas.

Parcela segada en la laguna de La Nava

La comparativa de los diferentes métodos de gestión de la vegetación se pueden consultar en la siguiente publicación: “El carricerín cejudo: manual para el manejo de vegetación helofítica y monitorización de poblaciones”  que se elaboró dentro del marco del Proyecto LIFE “Conservación del Carricerín Cejudo en la ZEPA Nava – Campos” (LIFE 2002 NAT/E/8616).

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